El mantener el run run que has dejado en la plaza con las banderillas ¿es tu primer reto con la muleta?
Eso era un reto que me imponía antes pero he llegado a un momento en que disfruto mucho toreando a una gran cantidad de toros y lo que trato es de enseñarles en lo que pueda y de que embistan un poquito más de lo que ellos quieren. Sobre todo, que el toro me dure más y disfrutar en su cara de lo que le vaya haciendo. Que me sienta satisfecho y que vea resultados positivos en la faena de principio a fin.
La carrera que te das con las banderillas y a la que sometes al toro, ¿qué incidencia tiene a la hora de coger la muleta?
De mi carrera, gracias a Dios, me recupero rápido. Algunos toros se agotan, se vienen abajo en cuanto ven que les has podido y acaban rajándose. A otros les viene bien esa carrera porque galopan, se sueltan y acaban afianzándose. Hay que tener en cuenta que siempre se corre a los toros en línea recta y no se les hacen recortes ni revueltas.
¿Por qué crees que se te exige tanto con la muleta y se te niega tanto con ella?
Yo creo que eso es ya un tópico. Se ha dicho tantas veces que creo que para mucha gente es más fácil seguir la corriente que decir lo que verdaderamente ha visto. De todas formas estoy en un momento en el que disfruto mucho, tanto en la plaza como en el campo, cuajando toros muy bien y pegando muletazos con mucha profundidad. Quien quiera que lo vea y quien no, que no lo haga.
¿Con la diestra o izquierda?
La izquierda. Cuando embiste un toro es con la que más disfruto, pero me siento mucho más seguro y poderoso con la derecha.
¿Qué te dice la mirada de un toro?
Muchas cosas, agresividad, nobleza… De bueno a malo, todo.
Cuando te toca un toro con boyantía, ¿qué faena te gusta hacerle?
Siempre he sido partidario de la faena variada para salir de la monotonía de derechazos y naturales. Trato de encauzar la faena siempre en una línea clásica y luego un final de faena más de cara a la galería.
Tu faena soñada ¿está por hacer?
Creo que he hecho faenas muy importantes en las que me he sentido muy a gusto pero todavía no he conseguido torear al toro que siempre he querido. Que aguante, que repita y que transmita como a mí me gustaría.
¿En que momento de la faena de muleta te sientes más a gusto?
En condiciones normales, de mitad de faena para adelante. Me siento más dueño de la situación y los toros me dejan meterme más en mi terreno.
¿Con que toro has pasado más miedo?
Con muchos. La verdad es que se pasa mal. Sobre todo soy un torero que me exijo mucho todos los días y no me permito el lujo de decir que un toro no me va a servir. Cuesta trabajo cortar las orejas todos los días, salga como salga el toro. Mal, mal, mal, de quererme tirar de cabeza al callejón nunca, pero sí ha habido sitios en que he tenido que hacer un gran esfuerzo. Lógicamente, y por termino medio, en las plazas importantes.
¿Con cual te has emocionado más?
La tarde más emocionante de mi vida fue la del indulto de ‘Cortesano'. Ha sido de los días en que no me hubiera cambiado por nadie.
Los factores personales, la plaza en la que actúas, la gente, ¿de qué manera influyen en el ánimo de un torero?
Lo personal en un torero influye casi en un ochenta por ciento. Cuando un torero se encuentra feliz con su gente y no tiene problemas que hagan que tengas la cabeza en otro sitio, se refleja en la plaza plenamente. Hay veces en que pasas de los comentarios de la gente en determinadas plazas y hay otras en que sí te pueden llegar a doler.
¿Qué toreros son tus espejos?
Siempre me ha gustado ‘Joselito' y, en especial, su personalidad. Y actualmente muchos. La firmeza de ‘El Juli'y lo compactas que son sus faenas en los dos últimos años, algo digno de admirar, y la capacidad de hacer las cosas fáciles de Enrique Ponce.
SUERTE SUPREMA
¿Para ti matar es la suerte suprema?
Cuando se mata un toro bien, por derecho y centrado es de las cosas que con más verdad se hacen, donde de verdad te la juegas. Cuando lo consigues, te sientes especialmente satisfecho, aunque no hayas cuajado al toro del todo bien. También es un poco injusta, porque hay ocasiones en que lo ves tan fácil, porque estás matando bien a todos los toros, que pinchas y ese es a lo mejor el día que más falta te hace ejecutar la suerte a la perfección.
¿Es verdad que se mata más con el corazón que con la espada?
Yo creo que sí. Cuando uno quiere matar y llegas hasta donde tienes que llegar y te vas derecho, es complicado que se escapen. Por lo menos, con una cierta regularidad.
¿El toro te pide la muerte?
Tiene su momento. El toro se entrega y te da lo da a entender. Si luego te pasas de tiempo ya se pone muy pesado.
¿Alguna vez te ha dado pena matar a un toro?
Muchas veces. En ocasiones no quieres pensarlo, pero hay días en que he disfrutado mucho con un toro, he estado muy a gusto, y sí que te da cosa.
¿Cuál es tu suerte preferida?
Al volapié. Derecho, para adelante y que se me mueva mucho.
¿Qué es lo fundamental a la hora de entrar a matar?
Que el toro esté fijo en la muleta, que no se distraiga, que no esté encogido ni con la cabeza por el suelo y que esté entregado.
¿La suerte simulada cuando se indulta a un toro es el momento más importante para un torero?
Quizás más el hecho de indultarlo, de torearlo a gusto y la sensación que se te queda luego es lo más importante.
 |