CAPOTE
Autor: María Dolores Martínez
Fotos: Archivo Periódico IDEAL

David Fandila ‘El Fandi' convierte el primer tercio en un auténtico tratado de variedad. El prólogo al gran espectáculo de las banderillas suele ser una sucesión de fuertes emociones producto de la intensidad de sus habituales recibos capoteros, en los que alterna todo tipo de suertes: largas cambiadas, verónicas con el compás abierto y a pies juntos, medias, chicuelinas, serpentinas y remates airosos y muy comprometidos rodillas en tierras. ‘El Fandi' gusta también de llevar al toro al caballo con todo tipo de galleos y suele enriquecer su amplio repertorio, cuando el toro lo permite, en quites casi siempre sorprendentes: lopecinas de pie y de rodillas, navarras, caleserinas, tafalleras y otras muchas suertes. El diestro concede gran importancia al toreo de capote.


¿Qué importancia tienen los primeros capotazos en la lidia de un toro?

Los primeros capotazos son más bien para hacerte un poco la idea de cómo tienes que seguir desarrollando la lidia. Lógicamente, cuanto mejor se le haga todo a un toro desde el principio hasta el final, por poca condición que tenga, mejor resultado te va a dar.


¿Qué es en lo primero en que te fijas de un toro?

Sobre todo, en la salida, que sea alegre, que no salga andando, que remate… La primera impresión ya me dice mucho y es muy importante para mí: los pitones, la cara, que el cuerpo esté cuesta arriba o cuesta abajo…


¿Cuáles son tus lances preferidos en el inicio de la lidia?

Las verónicas con el compás abierto, con las que estoy disfrutando mucho últimamente, tanto con los toros como con las vacas en el campo. Le he cogido un sitio en el que me siento muy a gusto. Lo que ocurre es que torear con el capote se está poniendo extraordinariamente complicado porque los toros no salen ni con ritmo ni embistiendo bien. La verdad es que cuesta trabajo repetir el lance.


¿Qué encaste es el más difícil y el más fácil para torearlo de capote?

El encaste Santacoloma creo que es el más complicado, y también el de Murube, porque es un toro muy corretón, soso y frío. Soy más partidario de los toros de Domecq, que salen con más gas y repiten más veces.


A diferencia de tus compañeros tienes la costumbre de ir por la mañana al sorteo para ver tus toros ¿Qué ventajas tiene eso luego en la corrida?

Tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Cuando vas a un sorteo y hay toros que no te gustan ya los ves con peor cara, y si encima te tocan, peor todavía. La ventaja es que sé lo que hay y lo que me va a salir. No me voy a llevar ninguna sorpresa.


No dejas que piquen mucho a tus toros ¿Qué repercusión tiene eso en la lidia?

Necesito un toro que dure y dejarlo entero tiene siempre una parte más positiva, que es que el toro tiene mucha movilidad al principio y en las banderillas también colabora, pero luego tiene el inconveniente de que en la muleta los toros no se templan y no los puedo torear como yo quisiera. Siempre hay un tiempo en el que cuesta más trabajo que si le hubiera pegado un puyazo. Pero a mí me interesa más que el toro se mueva y que tenga emoción.


¿Qué dificultad añadida tiene el toreo de capote de rodillas, que sueles practicar con frecuencia?

Todas las del mundo. Para empezar, que desde abajo se ven los toros más grandes y luego la capacidad de movimiento se reduce a menos de la mitad. Sacar los brazos es más complicado al igual que el vuelo del capote.


La variedad es una de las virtudes de tu toreo de capote pero ¿Con qué quites te quedarías?

Depende del toro, aunque me gusta hacer muchos tipos de quites. El quite por chicuelinas me encanta y también por lopecinas, cuando el toro tiene buena condición. Cuando lo veo menos claro, me decanto por las navarras, los galleos, los quites por detrás.


¿Por qué se ha perdido tanto el pique en quites?

Fundamentalmente porque el toro no aguanta. Cuando antiguamente duraba el toro le hacías un quite, salía otro torero y el toro seguía moviéndose. Luego venía otro y no había problema. Ahora lo que hace todo el mundo es reducir el tiempo con el capote para guardarlo para la muleta. Los quites son muy importantes para la gente, porque ven espectáculo y variedad, pero luego te puedes ver un poco fastidiado en la muleta, ya que los toros llegan más estrujados.